En estos últimos meses no he ido mucho al cine, un poco por falta de tiempo y oportunidades, y otro poco porque no han habido muchos títulos, por no decir ninguno, que me hicieran desear con frenesí ir allí... (me he perdido la proyección de "El Padrino" en la versión restaurada por su 50° aniversario, que he querido matarme... y la que deseaba ver, cuando me decidí a hacerlo, la puso Netflix a disposición... de locos!). Por ello estuve viendo muchas series y hoy quiero hablarles de ésta.
"The Affair" es una producción de Showtime, que si lo vemos muy por arriba y de forma superficial, podríamos decir que trata de infidelidad y las consecuencias de esto, no sólo en los protagonistas sino en todos los vínculos que ellos tienen. ¿Y por qué digo que de forma superficial? ...porque creo que trata de muchas cosas más. Habla de abandono; de autoestima; de callar cuando sería necesario gritar; de escapar del dolor y no enfrentarlo, y así volverlo muchísimo más grande; de encontrarse de pie delante del abismo y ser capaz de pedir ayuda; del amor y del perdón, del aprender a perdonarse y perdonar al otro... porque a veces, el amor no es una garantía de no ser herido.
Noah Solloway(Dominic West) es un profesor universitario, un escritor que luego de su libro debut, aún no alcanza ese tan deseado éxito. Él está casado con Helen Solloway(Maura Tierney), una mujer que a simple vista podríamos decir que lo tiene todo, dinero (hija única de padres ricos), un negocio bien encaminado, cuatro hijos... pero en la medida que vamos viendo cómo se desarrolla todo, nos preguntamos, ¿qué se "esconde" detrás del "lo tengo todo"?. Y aquí, en la vida de este matrimonio y familia perfecta de Noah, aparece Alison Bailey(Ruth Wilson), una mujer tan diferente, alguien que ha sido golpeada por las circunstancias y que parecería querer escapar de un fracaso matrimonial con Cole Lockheart(Joshua Jackson).
Son cinco temporadas, con un total de 50 episodios, donde te van contando la trama desde varias perspectivas, de la parte de uno y otro protagonista. Admito que al llegar al final de la cuarta e inicio de la última temporada, un poco me desilusioné... no entendía muy bien por dónde iba y me parecía como que a los autores se les había dado por prolungar sin ton ni son. Pero continué porque no me gusta dejar las cosas sin terminar, yo llego hasta el final, así sea lo último que haga... y valió la pena.
Realmente una serie que recomiendo, para no perdérsela, creo que es muy interesante y deja lugar para reflexionar sobre varias cosas de la vida cotidiana.
...eso sí, para las amigas que me leen, me pasé cuatro temporadas preguntándome y preguntándole a Alison ¿por qué? ¿de verdad, Alison? ...algo que sólo me había pasado con Scarlett O'Hara ...jajajajajaja! Si la ven, ya me entenderán... jejejejejeje!
Como ya saben mis amigos o las personas que me leen desde hace tiempo, yo adoro a Mario Benedetti, pero mi gran deuda pendiente con respecto a él era su parte narrativa. Había leído la gran mayoría de sus poemas pero sus cuentos y novelas nunca los había siquiera abiertos. Hace unos cuantos meses había comenzado con sus libros más breves (aquí) y ahora he continuado con dos de sus libros, me atrevería a decir, más importantes.
Sinopsis: "Una novela sobre la soledad y la incomunicación, el amor y la sexualidad, la muerte y los problemas políticos.
Martín Santomé, viudo con tres hijos, en las vísperas de su jubilación comienza a registrar en un diario su vida gris y sin relieve. La vida cotidiana de la rutina en la oficina y la de un hogar desunido y crispado se verán alteradas cuando irrumpe en su rutina la joven Laura Avellaneda, su nueva empleada. Y este hombre, casi sin proponérselo, decide abrir en su vida un paréntesis luminoso."
Empiezo diciendo que no sabía absolutamente nada de este libro, aunque les parezca mentira. Había leído algún que otro fragmento y me encantó, pero no sabía de qué trataba ni cómo estaba escrito, ni nada de nada... y me sorprendió.
Básicamente es un diario personal de un hombre cercano a los cincuenta años, que siente ese momento de su vida como un punto de inflexión. Y es en ese preciso instante que conoce a "Avellaneda"... de allí en más, todo cambia.
¿Qué decir? ...me he emocionado, sin más. Me maravillé de esa forma tan natural que tenía Benedetti de contar algo tan intangible como el amor. Sobre todo teniendo en cuenta que el protagonista, que es quien nos cuenta la historia, es un hombre ya maduro, con su bagaje de experiencias y cosas vividas, y Avellaneda, la mujer de la que Martín Santomé se enamora, es una jovencita, tiene apenas dos años más que la propia hija, y todo lo que esto provoca en cada uno. Lo terminé con lágrimas en los ojos, esa es la verdad.
Luego de cerrar el libro, he buscado la versión cinematográfica de Sergio Renán del año 1974. Película que había oído nombrar muchísimas veces y cuyas escenas también conocía, pero que nunca había visto completa. Me gustó... pero no me convenció. Sentí que le faltaba algo, a pesar que los protagonistas estaban caracterizados por Héctor Alterio como Martín Santomé y Ana María Picchio como Laura Avellaneda, es decir, dos de los grandes del cine argentino. Hay otras versiones pero no he seguido buscando, me quedo con el libro.
"(...) Ella me daba la mano y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien acogido. Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor. (...)"
DetallesdelLibro
Título original:"La tregua"
Autor:Mario Benedetti
Editorial:Debolsillo
Fecha de la primera edición:01/enero/1960
Páginas:208
Sinopsis: "Ramón Budiño quiere matar a su padre, quien representa lo peor de un país, Uruguay, y de una clase social que ha huido de su propia responsabilidad por el miedo a ser censurada. El peso del caudillismo en la vida cotidiana después de más de un siglo de independencia es para Ramón señal de que nada se ha renovado; de que todos siguen inmersos en una mentalidad política y social que impide tanto el desarrollo colectivo como el personal. La frustración por no poder matar a su padre a pesar de haber planeado concienzudamente su asesinato representa una fiel metáfora de la tela de araña en la que Ramón lleva atrapado durante años."
En este caso debo hacer otra confesión... conocía el título como versión cinematográfica pero no tenía ni idea que era uno de los libros de Benedetti.
Aunque siendo muy sincera, cuando lo empecé, no me ubicaba; como que no conectaba con lo que me estaban contando, no terminaba de entender de qué iba. Pero superado este primer capítulo... uffff vaya sorpresa que me he llevado con esta historia.
Lo que rescato es esa relación padre-hijo. Lo que el hijo siente que debería ser, lo que sería moralmente correcto sentir y lo que realmente siente. A través del hoy del protagonista, de Ramón Budiño, cómo llega a este presente, contándonos fragmentos del propio pasado, de ciertos instantes de esa relación con su padre que lo han marcado y que han producido un quiebre irrecuperable. Y con un final que no me esperaba y me impactó... realmente un libro que me ha sorprendido y para bien.
También en este caso, apenas cerré el libro -y me recuperé de ese final-, busqué la película... y aún haciendo ciertas salvedades, como por ejemplo aquello que sucede muchas veces, que en las versiones cinematográficas no se pueden incluir toda la riqueza de detalles de una narración, creo que ésta es una muy buena puesta en escena también de Sergio Renán. Realizada diez años después de la que mencionaba antes, es decir en 1984, y con protagonistas como Victor Laplace, Bárbara Mujica y Lautaro Murúa en los roles principales, me gustó muchísimo... y volví a lagrimear.
(He buscado el trailer en YouTube pero sólo encontré la película completa y no creo sea lo mejor subirla aquí para que luego en cualquier momento cancelen el video... pero si te interesa, búscala, no te arrepentirás.)
Sinopsis: "Tras un flechazo virtual, Erri y Clementina huyen de sus respectivas y tediosas vidas de casados para pasar un fin de semana juntos en una isla. Corren un riesgo enorme, pero la pasión que los mueve es incontrolable, y la felicidad que parece estar al alcance de la mano, irrenunciable.
'Un adulterio' nos deja entrever la historia completa de esta aventura fugaz en este extraordinario estudio del deseo.
Un relato vibrante, sensual y brutalmente sincero que, construido sobre una mentira, nos interpela a todos: quienes han vivido una relación clandestina, quienes la han rechazado y quienes la han anhelado en lo más íntimo."
Una vez más la curiosidad mató al gato... o a la gata en este caso. Pues sí, he vuelto a caer en un libro que ha tenido una muy buena campaña publicitaria y con una cubierta y un prólogo más que sugestivo...
...pero sólo quedó en eso lamentablemente.
Un hombre y una mujer que deciden -sí, lo deciden, cortemos con el mito del "destino", del "acidente"... un accidente es caerse de la bicicleta no dentro otras cosas...-, dejarse llevar por la atracción mutua. Aún si ambos tienen un matrimonio feliz -acá podría empezar a reflexionar sobre la felicidad y ese otro mito popular que hace creer que una persona feliz es alguien que está sonriendo todo el tiempo...- y con hijos. Todo transcurre en cuarenta y ocho horas; y si bien para una parte podría ser el inicio de algo duradero e importante, para la otra empieza y termina allí.
No es un libro que esté mal escrito, por el contrario, desde esta perspectiva nada que decir (y faltaría más que yo lo hiciera, recuerda siempre que aquí nunca encontrarás una crítica en ese sentido, no soy quien para hacerlo... acá sólo están mis opiniones personales, mis subjetivas sensaciones); sólo que yo no podría llamar a éste "una historia"... es una parte de ésta, un fin de semana. Me quedé con la sensación que podría haber continuado. Quien quería más, ¿qué hizo una vez que regresaron? ¿acató la decisión del otro y ya? ...y el que ya sabía que sólo sería un "break", una pausa en la propia rutina como quien se toma un helado a la semana de ponerse a dieta, ¿qué hace luego? ¿todo es "normal" o deberá romper la dieta cada tanto para darle sentido? ...no sé, me dejó una extraña sensación, como si hubiese faltado algo. Tal vez me parece que es sólo un buen inicio y que se podría ahondar más, reflexionar más, aún a riesgo de que la lectura sea incómoda en ciertos aspectos... porque en definitiva, ¿qué verdad no lo es?
Me quedo con una frase que me dejó pensando:
"(...) La verdad no es necesaria pero el engaño es estúpido. (...)"