lunes, 14 de octubre de 2019

"Justine"

"(...)
Es inútil -escribe- imaginar que uno se enamore por una correspondencia espiritual o intelectual; el amor es el incendio de dos almas empeñadas en crecer y manifestarse independientemente. Es como si algo explotara sin ruido en cada una de ellas. Deslumbrado e inquieto, el amante examina su experiencia o la de su amada; la gratitud de ésta, proyectándose erróneamente hacia un donante, crea la ilusión de que está en comunión con el amante, pero es falso. El objeto amado no es sino aquel que ha compartido simultáneamente una experiencia, a la manera de Narciso; y el deseo de estar junto al objeto amado no responde al anhelo de poseerlo, sino al que dos experiencias se comparen mutuamente, como imágenes en espejos diferentes. Todo ello puede preceder a la primera mirada, al primer beso o contacto, precede a la ambición, al orgullo y a la envidia; precede a las primeras declaraciones que marcan el instante de la crisis, porque a partir de allí el amor degenera en costumbre, posesión, y regresa a la soledad.
(...)"
(Fragmento de "Justine" de Lawrence Durrell)

"Justine" es el primer libro de la tetralogía escrita por Lawrence Durrell, "El cuarteto de Alejandría", a finales de la década de los cincuenta, en el siglo pasado. El autor explica que su intención fue construir una serie de novelas que se desplieguen en el espacio sin constituir una serie; obras que se complementen unas a otras, entretejiéndose en una relación puramente espacial, sin referencia temporal alguna.

En este primer libro, Darley, el narrador que nunca viene nombrado, retirado en una isla del Mediterráneo, recrea los recuerdos de su propia vida en Alejandría, tiempo antes de la Primera Guerra Mundial. Recuerdos del todo subjetivos ya que él está completamente enamorado de Justine, que a su vez está casada con Nessim, un poderoso empresario. De igual modo, toda la historia está llena de suposiciones, ya que el narrador está a lo oscuro de muchos aspectos del pasado y de los 'personajes' que lo rodean.

Un libro sin dudas complejo pero con un encanto único, que atrapa desde el inicio. Y si bien puede parecer en cierta forma 'incompleto' si no se leen los otros tres, es un libro 'sensual' y actual, pese a los años pasados desde su publicación, propio por la temática tratada.