
No puedo hacerme a la idea de darte el último beso, cuando el día apenas inicia.
Deseo más del sabor dulce de tus labios, del tacto de tus manos suaves y fuertes acariciando mi espalda, de tu esencia cafeinómana y tus ojos color miel que miran lo que yo no.
Deseo más de tu voz cálida hablándome al oído y haciéndome viajar lejos.
Lejos, contigo."
("Cafeina para dos" - Malaci)
...aún no puedo, aún me cuesta, no logro acostumbrarme,
y hay mañanas en las que aún busco tus manos.