miércoles, 14 de octubre de 2020

"Alice in Wonderland"

"No seré jamás perfecto, ninguno lo es...
pero seré siempre coherente con mis pensamientos y feliz de distinguirme."
("Alice in Wonderland" de Tim Burton)


Desde el día que salió esta versión del clásico de la literatura infantil y, más tarde de la Disney, ya diez años atrás; me sentí muy identificada con la mirada del genio de Tim Burton. Esa eterna dualidad, que el director nos muestra en su protagonista, en Alice, y en todo ese mundo de las maravillas que Lewis Carroll imaginó. Y es que esto no sólo existe en el mundo que nos rodea, sino también en cada uno de nosotros. ¿O a ustedes no les sucede volver a ser, por un momento, otra vez pequeñ@ y mirar el mundo con ilusión y esperanzas renovadas; para que en el instante sucesivo sean ese adulto pragmático y, hasta podría decirse, cruelmente realista? ...a mí me pasa todo el tiempo.

Y tal vez, yo sea la "rara"... estoy tan acostumbrada a que me tilden así que ya ni me molesta; porque he aprendido a ser feliz y estar serena conmigo misma, en la coherencia que encuentro entre lo que pienso, lo que expreso y lo que hago. Yo soy esa mujer adulta que se hace cargo de sus decisiones y sus consecuencias... y también soy (aún) esa adolescente que salta de entusiasmo por lo nuevo, que se pone nerviosa o ansiosa, y que todo lo desea ya.

En mí conviven muchos aspectos, estoy llena de claroscuros, como todos supongo... o, simplemente, sea bipolar, jajajajajajajajajaja!

viernes, 9 de octubre de 2020

#VDLN - 215

"Ella está en el horizonte…
Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se mueve de diez pasos más allá.
Por cuanto yo camine, no la alcanzaré nunca.
¿A qué sirve la utopía?
Sirve propio a esto: a caminar."
(Fernando Birri)

(...pese a todo, no dejo de soñar.
No dejes de hacerlo tú tampoco.)

lunes, 5 de octubre de 2020

"Todo lo que no te dije"

"Escribo por placer, sin reglas, sin métrica, sin nada.
Porque intento desnudarme en cada página.
Sin problema y sin importancia.
Y pinto folios en blanco mientras sigo preguntándome por qué la vida es tan abstracta.
No busques poesía tradicional en este libro.
Esto es lo más parecido a un poema que soy capaz de escribir."

Apenas supe que lo estaba escribendo, no veía la hora que me llamara para decirme "aquí lo tienes, ve a buscarlo". Sin embargo, luego me detuve a pensar en ese instante y sentí que no le había demostrado todo lo importante que para mí había sido y la ilusión que me hacía, porque sé que para ella era importante... así y todo, no volví a decírselo, lo sabrá ahora, cuando lo lea aquí.

Entonces lo compré y seguí sumergida en el ritmo alucinante que están teniendo mis días últimamente... y dejé de pensar en ello, esa es la más pura verdad.

El viernes amaneció un día gris, en todos los sentidos que se logren imaginar. No especificaré porqué, a veces tengo la sensación que alguno pueda creer que con mis palabras busco alguna especie de compasión o justificación... ni la una ni la otra. Las cosas son como son; algunas tienen solución y lo único que nos queda es tener un poco de paciencia; otras son irremediables y, entonces, la única respuesta es ponernos el alma en paz... cosa no tan fácil como escribirla, por lo visto. Fue en este contexto, en mis lágrimas debajo de la ducha para que no se vean; en mi autoimpuesta sonrisa mientras trabajo, porque siempre pienso que la otra persona ya tiene bastante con lo suyo y cuando vienen a mí, lo hacen para, con un gesto superfluo, sentirse mejor; en mi perseverante positivismo que cada día de estos últimos años se mete más a prueba... que llaman a la puerta y me dicen que baje porque debían entregarme un pedido. No sabía qué era.

Llegó ella, llegaron sus letras... y me puse a llorar ahí pero esta vez de emoción. No hice a tiempo de subir la escalera que ya había abierto el paquete y otra vez esa brisa se coló, esta vez por la puerta de casa, y llegó hasta cada rincón de mi alma. Para cuando entré en mi estudio ya había leído contraportada y las primeras páginas...
"La poesía me salvará.
Digo mientras caigo una vez más."
¿Cómo hace? ¿Cómo puede tener esa capacidad de decir tanto... lo justo... en el preciso modo... en el instante exacto? Sentada allí, en mi rincón, continuaba a correr las páginas... y palabra tras palabra, una sonrisa se me dibujaba en el rostro. Fue entonces que podría jurar haber escuchado su voz.

Y lo supe, o mejor dicho, recordé, que no estoy sola. La vida no siempre ha sido clemente, pero no sólo me ha dado la fuerza para volver a recomenzar después de cada caída, sino que también ha puesto en mi camino seres maravillosos. Uno de ellos es sin dudas Laura...

"(...)
¿Cómo se explica algo que no se puede tocar pero que sí que existe en realidad?
¿De qué estarán hechas las cosas que no se ven?
¿De qué estará hecho todo lo que nos rodea?
Mientras nos dedicamos a desordenar la conciencia, con todo aquello que no podemos demostrar pero que sí somos capaces de sentir...
(...)" 
Y entonces tomo su mano una vez más, me dejo abrazar por sus palabras y me salvo.
De más está decir que les recomiendo el libro, y no sólo, sino cada palabra que salga de ella. Para quien aún no lo haya hecho, dense la oportunidad de conocerla, de leerla y comprenderán de lo que es capaz y el enorme privilegio que esto significa.

"Todo lo que no te dije", todo lo que te hace sentir, por Laura.

Detalles del Libro
Título original: "Todo lo que no te dije"
Autor: Laura González Moliner
Editorial: Autopublicado
Fecha de la primera edición: 01/septiembre/2016
Páginas: 303

viernes, 2 de octubre de 2020

#VDLN - 214

"Es un gran milagro que yo no haya renunciado a todas mis esperanzas
porque éstas parecían absurdas e impracticables.
Aún las tengo, a pesar de todo,
porque continuo a creer en la íntima bondad del hombre,
que siempre puede surgir."
(Anna Frank)


"♫ ...Creo en los sueños, los acaricio con las manos
Creo en el sol que me calentará tamién mañana
Creo en los santos, a aquellas palabras mías al viento
Creo en el infinito amor que luego nace en un momento
Quizás propio cuando ya no lo creías más
Que no pensabas ni siquiera que podías ser tú
Y creo en los niños, en sus madres
A la belleza de los colores enmarcada dentro a los cuadros
A aquellas discusiones que se hacen dentro a los bares
A cada camino tomado que no sé jamás dónde va

Y amor creo a aquello que siempre me has dado
Me encuentro en tus ojos pero me pierdo entre la gente
Amor no puedo mirarte a los ojos y llamarte por tu nombre
No puedo más que estar en silencio si habla el amor
es una lluvia de luz palpitante que ilumina el corazón
No puedo mirarte a los ojos

Creo a la historia que no nos han contado
A los ojos brillantes si estoy emocionada
Creo a las adversidades del tiempo que nos hacen grandes
A nuestra proximidad cuando estamos más distantes
A las fuertes alas de mi obstinada libertad
A la oscuridad de la noche cuando se enciende la ciudad
A mi pasado que ha pasado y no lo he perdido
Y aún si hoy soy orgullosamente diferente a aquella
Creo en las oraciones aunque si cada uno a su modo
Porque cualquier luz es buena para encender esa oscuridad

Y amor creo a aquello que no sé olvidar
Amor sigue siendo amor, amor no te lo olvides
Y amor no puedo mirarte a los ojos y llamarte por tu nombre
No puedo más que estar en silencio si habla el amore
es una lluvia de luz palpitante que ilumina el corazón
No puedo más que estar en silencio

Creo en las oraciones aunque si cada uno a su modo
Porque cualquier luz es buena para encender esa oscuridad
Y amor creo a aquello que no sé olvidar
Amor sigue siendo amor, amor no te lo olvides... ♫"



miércoles, 30 de septiembre de 2020

"Match point"

"(...) Aquel que dijo: «más vale tener suerte que talento», conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte. Asusta pensar cuántas cosas se escapan a nuestro control. En un partido hay momentos en que la pelota golpea el borde de la red y durante una fracción de segundo puede seguir hacia adelante o caer hacia atrás. Con un poco de suerte sigue adelante y ganas, o no lo hace y pierdes. (...)"
("Math point" de Woody Allen)


Debo admitir que yo soy una que odia perder el control sobre las cosas; sobre lo que la rodea; sobre las situaciones que está viviendo... y, sin embargo, en los últimos dos años prácticamente, he tenido que aprender que casi nada en nuestras vidas está totalmente bajo nuestro control, ni siquiera aquello que pensamos que sí.

En esta película del 2005, el maestro Woody Allen, nos muestra como un pequeño gesto, una mínima reacción, una decisión no analizada a fondo, puede cambiar el curso de todo... y eso no está absolutamente bajo nuestro control y asusta.

Te invito a ver "Match point", o volver a hacerlo si ya lo has hecho y pensar... ¿cuándo ha sido la última vez, que un pequeño gesto lo cambió todo y te has dado cuenta que lo siguiente dependía sólo y exclusivamente de un "golpe de suerte"?

lunes, 28 de septiembre de 2020

"El ruiseñor"

Sinopsis: "Francia, 1939. En el tranquilo pueblo de Carriveau, Vianne Mauriac se despide de su marido, Antoine, que debe marchar al frente. Ella no cree que los nazis vayan a invadir Francia, pero lo hacen, con batallones de soldados marchando por las calles, con caravanas de camiones y tanques, con aviones que llenan los cielos y lanzan bombas sobre los inocentes. Cuando un capitán alemán requisa la casa de Vianne, ella y su hija deben convivir con el enemigo o arriesgarse a perderlo todo. Sin comida ni dinero ni esperanza, Vianne se ve obligada a tomar decisiones cada vez más difíciles para sobrevivir.
La hermana de Vianne, Isabelle, es una joven rebelde de dieciocho años que busca un propósito para su vida con toda la temeraria pasión de la juventud. Mientras miles de parisinos escapan de la ciudad ante la inminente llegada de los alemanes, Isabelle se encuentra con Gaëton, un partisano que cree que los franceses pueden luchar contra los nazis desde dentro de Francia. Isabelle se enamora completamente pero, tras sentirse traicionada, decide unirse a la Resistencia. Sin detenerse nunca para mirar atrás, Isabelle arriesgará su vida una y otra vez para salvar a otros.
En el amor descubrimos quiénes queremos ser.
En la guerra descubrimos quiénes somos en realidad."
("El Ruiseñor" de Hannah Kristin)

El mes de septiembre no ha sido uno de muchas lecturas, menos aún de reseñas, el ¿por qué?, simplemente es que el tiempo es uno y, a veces, todo no se puede. No es el mundo ni quienes nos rodean que exigen algo de nosotr@s, sino que la mayoría de las veces, somos nosotr@s mism@s a exigirnos más, siempre más... y este mes, yo he decidido hacer, tener prioridades; porque al final, si en cambio de cinco libros, me leía tres ¿alguno moriría?, pues no... (y menos mal, sino un cargo de conciencia... jajajajajajajajaja!).

Por todo esto, es que en las páginas de los diferentes retos de lectura, apunté un par de libros que no reseñé (y no pienso hacerlo) porque la verdad es que no han sido un gran qué. Y en cambio éste que les traigo hoy fue un golpe al alma y es por lo que no puedo, ni quiero, dejar pasar la oportunidad de hablar de él.

Si hay algo que me gusta de los "retos", sean de lectura como en este caso, como los de escritura o los de cualquier tipo, es que nos hace probar cosas nuevas, nos "empujan" a ir más allá de esos límites que nos hemos autoimpuesto. Y en mi caso, y con respecto a la lectura, uno de estos límites es la temática. Obviamente cada uno de nosotros tiene un género favorito, uno que prefiere por encima de los demás y que le resulta fácil leer... y otro que no le entusiasma demasiado o que, hasta evita de todas las formas. Admito que para mí lo son los históricos y más si tratan sobre alguna guerra... evito estos libros, o películas, o series, lo que sea propio de guerra, no es lo mío; como digo muchas veces, ya hay bastante infelicidad en el mundo como para encima buscarla en los momentos de relax y distracción. Pero siempre hay excepciones, y cuando me planteé buscar un libro para el reto de los "Meses Temáticos", uno que la trama se desarrollara en una de las grandes guerras, éste llamó mi atención.

"El Ruiseñor" creo sea un libro excepcional. Atrapa sin más. La autora, Hannah Kristin, toca cada fibra del alma humana, porque trata sobre los lazos de amor, los de la familia, entre padres/madres e hijos, entre hermanos, amigos; sobre las elecciones personales, de las consecuencias de éstas; sobre la libertad, el miedo, el coraje y el orgullo; sobre la maldad, la miseria y la oscuridad humana. Y todo lo hace sin caer en lugare comunes ni dar los llamados "golpes bajos". He encontrado a todos y cada uno de los personajes muy bien logrados, muy humanos; está la mujer que opta por la ficticia seguridad y que termina haciendo lo impensable, porque a veces sí, el fin justifica los medios. También están los anónimos héroes y heroínas, hombres y mujeres comunes que las circunstancias hicieron que se volvieran extraordinarios. Están los malos, que en el fondo tan malos no eran, sólo estaban del lado equivocado; como los buenos, que tampoco eran tan buenos y que luego se apañaron en la "obediencia debida". Y obviamente, no podía faltar esa especie de personaje -muy real, lamentablemente- que la realidad de los hechos revela la verdadera naturaleza.

Creo de no equivocarme en recomendar este libro, en lo personal, más allá de las lágrimas que me provocó (no me avergüenza decirlo, sobre todo al final), me alegro de haberlo elegido, de haber aprendido algo más sobre ese período tan oscuro de la historia, y que a veces, muchas, temo que no nos ha enseñado nada... y que, seguramente, no olvidaré en mucho tiempo, tal vez nunca.

Detalles del Libro
Título original: "The nightingale"
Autor: Kristin Hannah
Traducción: Laura Vidal (en español)
Editorial: DeBolsillo
Fecha de la primera edición: 08/octubre/2015
Páginas: 592
 

(Esta reseña participa al "Reto Genérico",
a los "Meses Temáticos" y al reto "12 meses, 12 libros")

viernes, 25 de septiembre de 2020

#VDLN - 213

"Te quiero tanto.
Tú lo sientes, ¿verdad?
No está en las palabras,
no tiene nada que ver con decirlo,
con buscarle nombres.
Dime que lo sientes,
que no te lo explicas pero que lo sientes, ahora."
(Julio Cortázar)