Una noche de febrero de 1984 estábamos de vacaciones y mis padres nos llevaron al cine. Nunca lo olvidaré, fue la primera vez que veía un episodio de "Stars War" (en Argentina se estrenó el 8/diciembre del '83).
Aún si hoy sabemos que éste es el sexto episodio, por aquellos años era el último de lo que se creía una trilogía. Fue muy criticada, decían que era muy infantil en comparación con las dos primeras; tal vez por la aparición de los ewoks... que en lo personal, adoré desde el primer momento. De todos modos, a la gente, al público lo conquistó definitivamente. Esa lucha eterna entre el bien y el mal, con la justa cuota de romance, de conflictos armados, de personajes de otras galaxias... mundos extraordinarios, con seres todavía más extraordinarios.
Desde esa noche de 35 años atrás me hice una fiel seguidora de "Stars War", y lo seré siempre; por ello te recomiendo fuertemente éste y todos los episodios, porque es historia fantástica, aunque este adjetivo sea un poco reductivo.
Los lobos y las mujeres tienen mucho en común. Ambos comparten un espíritu salvaje.
Las mujeres y los lobos son criaturas instintivas, capaces de percibir lo invisible. Son leales, protectores de sus compañeros y de sus crías. Son salvajes y hermosos. Ambos han sido cazados y capturados.
Incluso en cautiverio, se puede ver en los ojos de una mujer, o un lobo, el deseo de correr libremente, y la determinación de que si se presenta la oportunidad... se han ido...
(...)"
(Fragmento de "Mujeres que corren con los lobos")
"Mujeres que corren con los lobos" el primer libro de la psicóloga y escritora Clarissa Pinkola Estés. Publicado por primera vez en 1993 y trata sobre el espíritu de las mujeres, su natural fuerza. Basado en años de investigación del rol de la mujer en diversas culturas.
Los personajes, las mujeres, que se describen en este libro llegan hasta los "huesos", es decir, a la esencia de ellas mismas, para luego así resurgir. Y es que no hay ni otro ni mejor camino que éste; porque cuando un ser toca fondo, cuando alcanza lo profundo y elemental de uno mismo, de quienes y lo que lo rodea, y es consciente de todo esto, es cuando puede realmente tomar en mano cualquier situación y encontrar la fuerza de renacer.
El pasado 8/marzo se ha celebrado como siempre el "Día de la Mujer", pero yo creo que cualquier día lo es. Por ello, si sos mujer, no puedes dejar de leerlo... y si sos hombre, tampoco!
No he visto esta película cuando salió en las salas, lo hice mucho tiempo después; y ha sido una de esas veces que he lamentado no ir al estreno. Ésta es la tercer película de este director, y es tan genuina y fuerte como sus precedentes.
En ella se narra la historia de Solomon Northrop; un hombre que nació libre en el 1808 y que luego, en el 1841 bajo engaño, fue vendido como esclavo y llevado a Nueva Orleans, dejando toda su familia sin ningún tipo de explicación obviamente. Allí le cambiaron el nombre, estuvo bajo tres amos diferentes y sufrió abusos, violencia y humillaciones por doce larguísimos años. Todo hasta que pudo demostrar que era un hombre de color libre.
Una vez que volvió junto a su familia y recuperó su condición, se escribió su biografía, que fue publicada en 1853, ocho años antes del inicio de la Guerra Civil, que acabaría (¿?) con la esclavitud.
Te recomiendo intensamente ver esta historia, ganadora de un Oscar y un Globo de Oro a mejor película, no tiene desperdicio.
Siete años anduve día y noche con una sola obsesión: ella. Si hubiera un cristiano tan fiel para con Dios como yo para con ella, hoy todos seríamos Jesucristos. Día y noche pensaba en ella, incluso cuando la engañaba.
(...)"
(Fragmento de "Trópico de Cáncer" de Henry Miller)
Sinopsis: "Trópico de Cáncer", publicado por primera vez en París en 1934, debido a la censura no vio la luz en Estados Unidos hasta 1961, después de más de sesenta juicios sobre su legalización, e inmediatamente vendió 100.000 ejemplares en la edición en tapa dura y un millón y medio en la de bolsillo. Considerada por buena parte de la crítica como la mejor de sus obras, en su primera novela se sitúa Miller en la estela de Walth Withman y Thoreau para crear un monólogo en el que el autor hace un inolvidable repaso de su estancia en París en los primeros años de la década de 1930, centrada tanto en sus experiencias sexuales como en sus juicios sobre el comportamiento humano. Saludada en su momento como una atrocidad moral por los sectores más conservadores –y como una obra maestra por escritores tan distintos como T.S. Eliot, George Orwell, Gore Vidal, Norman Mailer o Lawrence Durrell–, en la actualidad es considerada una de las novelas más rupturistas, influyentes y perfectas de la literatura en lengua inglesa.
Entiendo que en su momento haya sido prohibido, porque ya se sabe cómo va el mundo... haz lo que te plazca mientras lo hagas en privado y mantengas una apariencia socialmente respetable. Pero aún así admito que por muchos momentos se me hizo muy, muy pesado. Simplemente me aburrió.
Es un libro en gran medida autobiográfico, donde el autor nos relata sobre las personas que conoció, los momentos que transcurrió en esta París de los años '30. Un libro lleno de sus propias reflexiones sobre la literatura, autores varios, la sociedad, la Iglesia, el mundo en general.
Pese a todo, creo que es importante conocer a este muy y más que interesante autor; porque no es uno que pase indiferente. Henry Miller, un transgresivo, uno que no se "acomodó" a las reglas sino que las revolucionó; amado u odiado, pero siempre auténtico.